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Publicar un producto que todavía no tiene registro en el país

Un dispositivo puede estar aprobado en un país y en trámite en otro, o todavía sin registro en ninguno. Qué se publica en cada caso lo decide el área regulatoria de la empresa. Lo que se prepara antes es la estructura para mostrar cada situación sin que un país arrastre a los demás.

Arquitectura de contenidosRedacción webLanding pages

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Un fabricante tiene un sistema aprobado en Europa y el registro en trámite en Colombia. Su sitio en español, pensado para España, tiene la página del sistema con sus indicaciones, un video y la técnica quirúrgica. Un cirujano de Bogotá la encuentra en Google y escribe para pedir una demostración. La página no decía en qué países estaba disponible.

Cuando el área regulatoria se entera, pide sacarla. Como el sitio tiene una sola versión de la página, marketing la despublica para todos, y España se queda sin la ficha de un producto que sí tenía aprobado.

Quién decide qué se publica

Qué se puede decir de un producto que no tiene registro, a quién y en qué país lo define el área regulatoria de la empresa, o su asesor. Y la respuesta cambia de un mercado a otro. En Colombia, la guía digital de publicidad del INVIMA trata la página web de un producto de clase IIa, IIb o III de uso profesional como publicidad, que necesita autorización previa. En México, los mensajes tienen que corresponder a lo autorizado en el registro sanitario. En Chile no hay una norma específica de publicidad de dispositivos y rigen reglas generales.

La misma página puede tener tres respuestas distintas, y eso no se resuelve en el sitio. Lo que sí se resuelve en el sitio es que cada respuesta se pueda aplicar a un país sin tocar los otros.

La disponibilidad, como un dato de cada país

Si la ficha guarda para cada país el estado del producto (registrado, en trámite, sin presentar) y el número de registro cuando existe, el sitio puede mostrar a cada visitante lo que corresponde a su país. Para un país con registro, la ficha completa. Para uno sin registro, lo que el área regulatoria apruebe: una página neutra, solo el nombre y la lista de países donde está disponible, o nada.

Así, la decisión sobre Colombia no arrastra a España. Y cuando el registro llega, el cambio es un dato en la ficha, no una página nueva.

El visitante elige el país en un selector visible, y la elección queda guardada. Adivinarlo por la conexión falla con el cirujano que mira el sitio desde un congreso en otro país.

Páginas que se pueden llevar a la conversación

Hay piezas que una empresa suele considerar mientras el registro avanza. Ninguna se publica por estar en esta lista: son opciones para revisar con el área regulatoria, país por país.

Una página de disponibilidad. Dice en qué países el producto está registrado, sin describirlo más allá de lo aprobado en cada uno. Para quien llega desde un país sin registro, responde la pregunta que de otro modo termina en un mail.

Una lista de espera. Un formulario para que un profesional o un distribuidor pida que le avisen cuando el producto esté disponible en su país. Registra el país y el perfil de quien escribe, y el texto que lo acompaña no adelanta lo que el producto hace. El día que llega el registro, esa lista es el primer envío.

Información para investigadores. Si hay un estudio clínico en curso, una página con el estudio tal como figura en su registro público, los centros que participan y un contacto para los centros o investigadores que quieran sumarse.

Un acceso para distribuidores. El material técnico para quien está evaluando tomar la línea en un país donde el registro todavía no está, detrás de un acceso y con el acuerdo de confidencialidad que la empresa use. Lo que mira un distribuidor en ese momento está en Qué mira un distribuidor en el sitio de un fabricante.

Los textos, escritos y aprobados antes

Mientras el producto no tiene registro, cualquier adjetivo puede ser un claim. Una lista de espera que promete «el sistema que va a cambiar la cirugía de hombro» dice algo que nadie aprobó. Por eso los textos de cada estado se escriben antes, pasan por la misma validación que una ficha y quedan guardados como borrador: el de la página de disponibilidad, el de la lista de espera y el de la ficha completa que se va a publicar cuando llegue el registro.

Con los textos aprobados, el día del registro el trabajo es cambiar un estado, revisar la vista previa y publicar. La ficha se publica en la misma dirección que tenía la página de disponibilidad, así los enlaces que ya circulaban, el de un mail o el de un QR, siguen funcionando. Lo que hay que tener listo para la presentación en sí lo contamos en Lanzar un dispositivo médico.

También conviene que quede registrado qué se publicó, en qué país y desde cuándo. Si el área regulatoria pregunta qué vio un médico de Bogotá en marzo, la respuesta tiene que salir del sitio y no de la memoria de alguien.

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