Actualizaciones
Revisamos versiones de CMS, plugins, dependencias y otros componentes dentro de una rutina controlada.
Los cambios se prueban antes de considerarse cerrados.
Creatividad · Estrategia · Desarrollo · Impacto
Servicios Impacto y evolución Mantenimiento y optimización continua
Acompañamos sitios en producción con actualizaciones, correcciones y mejoras priorizadas según lo que muestra la plataforma y lo que necesita el equipo que la mantiene.
El mantenimiento combina operación y evolución: resolver lo necesario para que el sitio siga funcionando y, al mismo tiempo, aprovechar datos, búsquedas y nuevas necesidades para decidir qué conviene mejorar después.
Llegan nuevas referencias. Cambia un PDF. Aparece un error en mobile. Una actualización de software necesita revisión. Search Console muestra una URL heredada. El equipo pide un nuevo filtro y, al mismo tiempo, hay una mejora de rendimiento esperando prioridad.
Sin una forma de ordenar esas tareas, todo entra a la misma lista y cada pedido parece igualmente urgente.
El mantenimiento continuo crea otro ritmo: registrar, priorizar, intervenir, verificar y dejar documentado lo que pasó.
La plataforma puede seguir cambiando sin volver a convertirse en una colección de arreglos aislados.
Publicar no congela el sitio. Empieza otra etapa de trabajo.
Revisamos versiones de CMS, plugins, dependencias y otros componentes dentro de una rutina controlada.
Los cambios se prueban antes de considerarse cerrados.
Registramos errores con suficiente contexto para reproducirlos y distinguir fallas reales de condiciones específicas del navegador, sesión o contenido.
Acompañamos altas, ajustes estructurales y necesidades que superan la operación habitual del equipo.
Se revisan URLs, redirecciones, documentos y señales que aparecen a medida que el sitio cambia.
Los hallazgos técnicos entran al backlog con evidencia y prioridad en lugar de ejecutarse por acumulación.
Cada intervención relevante queda registrada para que el próximo cambio no empiece reconstruyendo lo que ocurrió la vez anterior.
Antes de un lanzamiento hay cuestiones que bloquean la salida y otras que conviene resolver después con el sitio ya en uso.
El riesgo aparece cuando “después” no tiene responsable, contexto ni lugar dentro de un backlog.
El mantenimiento permite trabajar sobre esa deuda de manera consciente en lugar de redescubrirla cuando ya produjo una incidencia.
Works · Caso SAI
Tras publicar la nueva plataforma de SAI aparecieron tareas que solo podían resolverse con el sitio en uso: saneamiento de URLs y referencias heredadas, revisión de PDFs que seguían compitiendo con fichas, optimización del catálogo filtrado, instructivos y ajustes de operación.
Algunos riesgos ya habían sido identificados meses antes y deliberadamente postergados para no bloquear la salida. Cuando llegó el momento, el registro previo permitió retomarlos con contexto.
Ese trabajo posterior produjo mejoras verificables como la reducción de 2,6 segundos a 0,18 segundos en una combinación de filtros y la auditoría de 511 redirecciones sin destinos rotos.



El mantenimiento técnico está incluido: actualizaciones, seguridad, copias de seguridad. La mayor parte del trabajo, igual, es mejorar lo que ya está, con una lista priorizada en conjunto y resultados medidos en cada tanda.
No. Si lo construyó otro proveedor, se empieza por una revisión técnica y de estructura para saber en qué estado está y qué conviene resolver primero.
Con la lista priorizada en conjunto y los datos de uso a la vista: primero lo que bloquea a alguien, después lo que importa y al final lo que puede esperar. Lo que se posterga también queda escrito, con el motivo.
No lo prometemos: una consulta comercial depende de mucha más gente que nosotros. Lo que sí mostramos, con fecha y con fuente, son cambios en la estructura, en el uso y en la operación. En SAI, por ejemplo, los clics en fichas de producto pasaron de 1.308 a 3.227 en ventanas iguales de 39 días.
Sí, y a veces conviene. Lo que aportamos entonces es el diagnóstico y la prioridad: qué tocar primero, por qué y cómo verificar que funcionó.
El punto de partida puede ser el backlog actual, los pendientes del último lanzamiento y las tareas que hoy se repiten alrededor de la plataforma.