Un profesional puede preguntar qué sistemas existen para un procedimiento, qué diferencias hay entre dos tipos de implante o dónde encontrar una técnica.
El asistente arma una respuesta a partir de fuentes que consigue interpretar y considerar relevantes.
Una empresa puede tener la información correcta y aun así dejarla difícil de usar: especificaciones dentro de imágenes, técnicas escaneadas, fichas incompletas o nombres distintos para el mismo producto según la página.
GEO y AEO trabajan sobre esa base. Hacen más clara y legible la fuente propia antes de pensar en cómo un sistema externo podría utilizarla.