Una empresa puede sumar productos, representar nuevas marcas, entrar en otros mercados o empezar a formar profesionales sin revisar la forma en que todo eso se relaciona con su comunicación.
Entonces cada área resuelve desde su lugar. Producto prepara la ficha. Comercial arma una presentación. Marketing publica el lanzamiento. Dirección necesita contar hacia dónde va la empresa. Todo puede ser correcto y, aun así, no construir una imagen común.
La estrategia permite mirar esas piezas juntas y decidir qué tiene peso, para quién, en qué momento y dónde conviene poner energía.
Lo que queda es un criterio compartido para tomar las decisiones siguientes.