Públicos y segmentos
Definimos qué grupos tienen sentido según intereses, relación con la empresa y permisos disponibles.
La segmentación necesita datos que la empresa pueda mantener; no sirve diseñar diez grupos imposibles de actualizar.
Creatividad · Estrategia · Desarrollo · Impacto
Servicios Contenidos Newsletters y email marketing
Diseñamos newsletters y secuencias de email como un canal editorial propio para conectar productos, cursos, documentación, eventos y contenidos con públicos que ya tienen una relación con la empresa.
Trabajamos estrategia, estructura, contenido y medición del canal. La gestión de campañas pagas y la operación comercial posterior quedan fuera de este servicio.
El mail suele aparecer al final del proceso: hay algo para comunicar y se envía a toda la base.
Con el tiempo se mezclan intereses, frecuencias y objetivos distintos. Un profesional que sigue educación recibe la misma secuencia que alguien interesado en productos. Una novedad importante se consume dentro del correo y no deja un lugar propio al que volver después.
Pensar el email como canal editorial permite ordenar qué merece enviarse, quién necesita recibirlo y qué contenido del sitio conviene usar como destino.
El correo puede abrir la conversación. El contenido necesita un lugar donde seguirla.
Definimos qué grupos tienen sentido según intereses, relación con la empresa y permisos disponibles.
La segmentación necesita datos que la empresa pueda mantener; no sirve diseñar diez grupos imposibles de actualizar.
Organizamos qué tipos de novedades merecen el canal: productos, educación, eventos, documentación o contenido editorial.
Definimos un ritmo que pueda sostenerse con contenido real.
La frecuencia se ajusta al volumen de novedades y al comportamiento de la base, no a una regla universal.
Diseñamos formatos reutilizables para que cada mail tenga jerarquía clara y una acción principal reconocible.
Siempre que sea posible, el correo lleva a una página, ficha o recurso que pueda seguir existiendo después del envío.
Eso permite medir el recorrido y reutilizar el contenido en otros canales.
Revisamos aperturas cuando la herramienta las permite, clics y acciones dentro del sitio para aprender qué temas y destinos generan interacción real.
Cómo se construye
Revisamos cómo está organizada la lista, qué permisos existen y qué segmentos pueden mantenerse con los datos actuales.
Relacionamos newsletters con lanzamientos, cursos, eventos, contenidos y momentos donde el email puede aportar una segunda llegada.
Definimos plantillas, jerarquías, asuntos, llamadas a la acción y reglas básicas para que los envíos mantengan consistencia.
Los clics y recorridos posteriores ayudan a ajustar temas, frecuencia y segmentación.
El canal se vuelve más útil a medida que acumula señales propias.
A veces alcanza con separar grandes intereses: productos, educación, especialidad o relación comercial.
La segmentación tiene que justificar la diferencia de contenido y ser posible de mantener.
Si la empresa no cuenta con esos datos, el trabajo puede empezar por una estructura simple y crecer después.
Works · Caso SAI
En el lanzamiento de la nueva plataforma de SAI se planificó una newsletter general y envíos específicos para productos y educación en días distintos.
La secuencia permitió que cada eje tuviera un momento propio y llevara a contenidos concretos del sitio en lugar de concentrar todas las novedades en un único correo.
Después del lanzamiento, la misma lógica sirve para cursos, eventos y otras novedades: el email funciona como puerta de entrada y la información completa queda en la plataforma.



No necesariamente. Si la empresa ya trabaja con una plataforma de email, primero se revisa qué permite hacer con la base actual, cómo guarda los intereses y qué datos se pueden usar de forma consistente.
Puede haber información compartida, pero el motivo de lectura cambia. El trabajo consiste en decidir qué parte es común y qué necesita una versión propia.
No. Esta página se refiere a la comunicación sobre la base propia de la empresa. La pauta y la operación de performance quedan fuera del alcance.
Depende menos del tamaño que de la calidad del vínculo. Una base pequeña y bien segmentada puede ser útil si existe una razón concreta para volver a hablar con ella. Si no hay contenido, novedades ni continuidad, no conviene forzar el canal.
Productos, cursos y contenidos ya publicados pueden convertirse en una agenda de email más clara sin inventar una campaña nueva cada vez.