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Desarrollo web

Una web médica bilingüe también tiene que traducir sus relaciones

En un catálogo médico bilingüe, cada texto puede estar bien traducido y el recorrido entre idiomas igual fallar. Y el ritmo del proyecto lo marca la validación médica.

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4 minutos de lectura

Un distribuidor de otro país abre la ficha de un sistema de placas en inglés. El nombre del implante está bien, la descripción también. Hace clic en el folleto y se descarga la versión en español. Vuelve al listado, filtra por región anatómica y el producto no aparece, porque en inglés nunca se le asignó esa categoría. Prueba con el selector de idioma desde otra referencia y termina en la ficha de un producto de la misma familia, pero distinto.

Cada texto, leído por separado, estaba traducido. Lo que no estaba traducido eran las relaciones.

Lo que hay que traducir además del texto

En un catálogo de dispositivos médicos, una ficha está unida a varias cosas: sus categorías por región anatómica y por procedimiento, su marca, sus documentos, sus productos relacionados, los cursos y los videos donde aparece. En una web bilingüe, cada una de esas uniones existe dos veces, y cada una puede romperse en un solo idioma.

Hay campos que se traducen y campos que tienen que quedar idénticos: el código del producto, el nombre comercial registrado, la sigla que el cirujano usa en los dos idiomas. Esa decisión se toma por tipo de campo, antes de que empiece la traducción. Si queda librada a quien traduce, el mismo implante termina con dos nombres.

El documento tiene su propio problema. A veces el folleto en inglés no existe todavía. La ficha en inglés tiene que decir en qué idioma está el material que ofrece, en lugar de entregar el PDF en español sin aviso o enlazar al de otra referencia de la misma familia.

El buscador y los filtros también tienen idioma

Una ficha en inglés puede estar perfecta y no aparecer nunca, porque el filtro que la devolvería en español no tiene su equivalente configurado en inglés. Lo mismo pasa con un producto nuevo: se carga en los dos idiomas, pero alguien le asigna las categorías solo en uno.

La única forma de verlo es recorrer el sitio como un visitante, en cada idioma: entrar por una región anatómica, filtrar por tipo de producto, abrir la ficha, buscar por código y cambiar de idioma desde ahí. Y hacerlo sin sesión de administrador, porque la caché y el idioma guardado en el navegador cambian lo que se ve.

En SAI, el sitio quedó con 643 URLs con hreflang completo: cada página sabe cuál es su equivalente en el otro idioma, y el selector lleva a la misma ficha.

La validación médica marca el calendario

Traducir una web médica tiene un paso que una web de otro rubro no tiene: alguien con formación clínica tiene que leer el contenido técnico en el segundo idioma y confirmar que dice lo que tiene que decir. En una empresa de dispositivos médicos, esas personas suelen ser cirujanos en actividad, que validan entre cirugías.

En SAI fueron cientos de URLs de contenido técnico en inglés para validar por profesionales médicos. El sitio estaba desarrollado; lo que marcó el ritmo fue esa lectura. Para que avanzara, la traducción se hizo dentro del propio sitio, con una traductora dedicada trabajando sobre las páginas, después de explicar por qué el contenido no podía exportarse a un documento de texto para revisarlo afuera: fuera de la página se pierden justamente las relaciones que hay que revisar.

Ese volumen conviene decirlo en número desde el primer día. «Hay que revisar el inglés» suena a una tarea de una semana. «Son varios cientos de páginas técnicas que tiene que leer un médico» se planifica distinto: se define qué es lo mínimo para publicar, se ordenan las páginas por prioridad y se separa lo que valida un médico de lo que puede revisar la traductora sola.

Revisar sobre la página

Las observaciones se hacen sobre la ficha que va a ver el visitante, no sobre una planilla. Cada página se carga como borrador y se revisa en la vista previa, en los dos idiomas. Ahí aparecen el título de una técnica que en inglés no entra en la tarjeta, la categoría que no devuelve productos y el botón de descarga que conserva el nombre del archivo anterior.

Cuando entra un producto nuevo, el recorrido se repite igual: las dos versiones, las categorías en cada idioma, el documento que corresponde a cada una y una búsqueda por código sin sesión iniciada.

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