Cada pregunta tiene tres respuestas: lo tengo, a medias o no lo pensé. No hay puntaje. Al final aparece lo que quedó pendiente, ordenado por momento, para llevarlo al equipo.

¿Sabés qué tiene que pasar en el congreso para que haya valido la pena?
Lanzar un producto, conseguir distribuidores en otro país, sumar médicos a un curso, cerrar reuniones con compras. Cada objetivo cambia el stand, lo que se publica y lo que se mide después. Con uno solo alcanza.
¿Definiste a quién le querés hablar?
No es lo mismo el cirujano que el instrumentador, el jefe de compras o el distribuidor que recorre los pasillos buscando líneas nuevas. Cada uno se acerca por algo distinto.
¿Hay una razón concreta para acercarse al stand?
Una demostración, un especialista con horario, un taller, el producto nuevo en la mano. «Visitanos en nuestro stand» no es una razón.
¿El producto que vas a mostrar tiene su página en el sitio?
Con su descripción, sus documentos y una dirección propia que se pueda compartir. Es el lugar al que van a llevar todas las piezas del congreso.
¿Planificaste qué vas a publicar, en qué canales y desde cuándo?
LinkedIn, newsletter, el mensaje a los comerciales, la sociedad organizadora. Tres o cuatro semanas antes alcanza para que el anuncio circule; una semana antes, llega tarde.
¿Cada pieza lleva a un lugar del sitio que explica el producto?
Una publicación que termina en un WhatsApp o en la portada pierde a quien quería leer más. Cada pieza, con su enlace a la página del producto o del evento.

¿El equipo del stand sabe qué dirección compartir?
Un QR en el stand y en el material impreso que lleve a la página del producto, no a la portada. Y los comerciales con la misma dirección en el celular, para mandarla en el momento.
¿Vas a registrar lo que pasa?
Las preguntas que hacen los médicos, las charlas, los casos que se muestran, las fotos con permiso. Es el material para lo que viene después, y se pierde si nadie lo junta mientras pasa.
¿Cómo vas a tomar los contactos, y qué les vas a mandar?
Una planilla, un formulario o una app, con la especialidad y qué le interesó a cada persona. Sin ese dato, el seguimiento es el mismo mail para todos.

¿Está listo el seguimiento de la primera semana?
El material prometido en el stand, enviado dentro de los cinco días, a cada uno según lo que le interesó. Después de dos semanas, la conversación se enfría.
¿Lo que se produjo tiene un lugar en el sitio?
La charla, los casos, la presentación del especialista: en una página conectada con el producto, para que siga sirviendo meses después y la encuentre quien no pudo viajar.
¿Vas a medir qué dejó el congreso?
Visitas a la página del producto en las semanas del evento, consultas que llegaron, contactos por especialidad. Sin eso, el próximo congreso se decide igual que este.







