Faltan tres semanas para publicar el sitio nuevo y alguien exporta de Search Console las páginas que recibieron clics en el último año. Arriba de la lista, entre la portada y la página de contacto, aparecen varios PDFs: el catálogo de una línea de rodilla, una técnica quirúrgica de columna, una tabla de códigos. En el sitio nuevo, esas direcciones no existen.
Una migración pierde posicionamiento cuando las direcciones que Google ya conoce dejan de llevar a algo equivalente. En un fabricante o distribuidor de dispositivos médicos, buena parte de esas direcciones no está en ningún menú.
El inventario empieza afuera del menú
El listado de páginas del administrador muestra solo lo que se cargó desde el gestor de contenidos. Search Console da las direcciones que reciben impresiones y clics, incluidas las que nadie enlaza. La analítica muestra por qué páginas entra la gente. Las reglas de redirección vigentes guardan las rutas de un sitio anterior, que siguen recibiendo visitas. Y las carpetas del servidor tienen los archivos que alguien subió a mano.
A eso se suman las direcciones que viven impresas o guardadas fuera del sitio: los QR de rótulos e instructivos, los catálogos impresos con una dirección en la contratapa, los enlaces en presentaciones de congreso y en mails que los distribuidores reenvían hace años. Esas hay que pedírselas a cada área.
El resultado es una planilla con una fila por dirección: qué entrega hoy, cuántas visitas recibe, en qué idioma está y, cuando se sepa, adónde va a ir.
El mapa de redirecciones, fila por fila
Cada dirección vieja tiene que llevar a la página nueva que cumple la misma función. Una ficha va a la ficha del mismo producto, una categoría al término equivalente del catálogo nuevo, una página en inglés a su equivalente en inglés. Mandar todo a la portada evita el error 404 pero pierde lo que esa dirección había ganado, y quien buscaba un implante termina frente al banner principal.
Cuando hay patrones, una regla puede resolver cientos de direcciones a la vez, por ejemplo una carpeta entera de instructivos. Lo que no sigue un patrón se escribe una por una. Si el sitio ya tuvo migraciones anteriores, las reglas viejas se actualizan para que apunten directo al destino final, en lugar de encadenar una redirección detrás de otra. Y conviene que todas vivan en un solo lugar: dos sistemas de redirección activos al mismo tiempo pueden mandar la misma dirección a destinos distintos.

Los PDFs con tráfico se deciden uno por uno
En el rubro, el catálogo en PDF suele ser el documento más completo sobre una línea, y Google lo sabe. En SAI, fabricante y distribuidor ortopédico argentino, las redirecciones de los PDFs se armaron con los datos de Search Console. En agosto de 2026, ya con el sitio nuevo publicado, 80 PDFs de catálogo reunían cerca de la cuarta parte de las impresiones del sitio.
Para cada PDF con visitas hay tres salidas posibles. Si su contenido pasó a una ficha, la dirección vieja lleva a la ficha, y el PDF queda para descargar desde ahí. Si el documento se sigue usando tal cual, como una técnica quirúrgica, se conserva su dirección o se redirige a su nueva ubicación. Si el documento ya no tiene que estar publicado, porque cambió de revisión o el producto salió del catálogo, se retira y su dirección lleva a la ficha o a la familia que lo reemplaza. Qué versión de cada documento sigue vigente lo decide la empresa; el mapa ejecuta esa decisión.
Qué se prueba el día del cambio
La prueba se hace con una muestra de direcciones viejas de cada tipo: una ficha, una categoría, un PDF de catálogo, una técnica quirúrgica, una página en cada idioma y las direcciones impresas en QR. Cada una se sigue hasta el destino final, desde un navegador sin sesión iniciada, y ese destino se compara con el que figura en la planilla.
El código de respuesta no alcanza. En una auditoría de redirecciones de SAI, 34 de 41 reglas con errores respondían sin ningún código de error mientras mandaban al visitante en inglés a páginas en español.
Ese mismo día se revisan otras cosas que una migración suele dejar atrás. Que el sitio nuevo no siga bloqueado para los buscadores, como lo estaba el de pruebas. Que el mapa del sitio con las direcciones nuevas esté enviado a Search Console. Que cada página declare su equivalente en el otro idioma. Y que la medición haya viajado con el sitio: si un formulario de contacto cambió de dirección, el evento que lo contaba también tiene que cambiar, y va a parecer que el sitio nuevo recibe menos consultas.
Cada riesgo con un responsable
Un plan de migración nombra riesgos antes de publicar: PDFs que van a competir con las fichas nuevas, reglas heredadas que nadie revisó, documentos sin dueño. Nombrarlos no alcanza. Si un riesgo no tiene responsable ni fecha antes del día del cambio, vuelve con el sitio publicado y con visitas reales encima.
Después de la publicación, el informe de páginas no encontradas de Search Console muestra las direcciones que quedaron afuera del inventario, y cada una se suma a la planilla. Cómo se revisa un sitio que ya está publicado, sin apagarlo, lo contamos en Cómo auditar una web de dispositivos médicos mientras sigue funcionando.
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