
El implante de otro.
Un paciente llega con un implante que colocó otro profesional. Para rehabilitarlo hay que identificar el sistema y la conexión, y la tabla que lo permitiría está en un catálogo viejo.
Creatividad · Estrategia · Desarrollo · Impacto
Industrias Odontología
Estrategia, contenidos y estructura digital para empresas de implantología y ortodoncia, con profesionales, laboratorios y pacientes consultando información distinta alrededor del mismo sistema.
El que busca la información es el mismo que la usa en el sillón.
El profesional elige el sistema, lo coloca y resuelve la prótesis en su propio consultorio, y consulta casi todo desde el teléfono. Busca el implante por diámetro y largo, y después necesita saber qué componente protésico corresponde a esa conexión y a esa plataforma.
El laboratorio necesita los componentes y las librerías digitales para su software de diseño. El ortodoncista consulta la prescripción de cada bracket o el protocolo de un sistema de alineadores. La formación continua ocupa un lugar grande. Y el paciente también busca; qué se le puede decir lo define el área regulatoria de la empresa.
Entre el implante y la corona hay más información de la que entra en una ficha.
Situaciones frecuentes en empresas de odontología

Un paciente llega con un implante que colocó otro profesional. Para rehabilitarlo hay que identificar el sistema y la conexión, y la tabla que lo permitiría está en un catálogo viejo.
Con el paciente en el sillón, el odontólogo necesita confirmar qué pilar corresponde a esa plataforma. La tabla de compatibilidades existe, en la mitad de un catálogo impreso.
El laboratorio descarga la librería digital de un componente y resulta ser la versión anterior. Sin preguntar, nadie sabe cuál es la vigente.
Un paciente busca información sobre alineadores y termina leyendo un protocolo escrito para ortodoncistas.
Por dónde podemos empezar a trabajar juntos
Cada empresa llega con su información en un punto distinto. Empezamos por lo que hoy más frena a quien la busca y, desde ahí, ordenamos el resto.




Pueden compartir el dominio y tener recorridos separados. Qué ve el público general y cómo se reserva el contenido profesional lo define la empresa con su área regulatoria.
Por nivel, tema y sistema, con fecha y docentes. La agenda y el material que queda después viven en el mismo lugar, conectados con los productos de cada curso.
No hace falta tener el proyecto definido ni el material ordenado. La primera conversación sirve para entender qué está pasando, qué ya existe y qué valdría la pena mirar más de cerca.