Antes de diseñar una pantalla armamos la propuesta de valor de una empresa de servicios para la industria médica, la narrativa y cinco territorios de comunicación. Con eso ordenado, cada área supo de qué hablar y la web empezó a tomar forma.
El primer paso fue entender a la empresa con todas sus áreas: un encuentro con los referentes de producto, atención al cliente, educación médica, eventos y la parte institucional, y después un hilo de trabajo con cada una.
De ahí salió una propuesta de valor que corre el foco de la fábrica hacia los servicios y la mirada global de SAI, y una narrativa que le da contexto. La comunicación se ordenó en cinco territorios (Education & Knowledge, Products & Solutions, Innovation & Growth, Customer Experience & Support y Community & Engagement) para que cada área produzca sin que la empresa suene distinta según quién escriba.
Recién entonces modelamos el catálogo: cuatro tipos de contenido, una ficha de producto de 106 campos y cinco ejes de navegación con 86 términos, para que un producto se encuentre por código, marca, región anatómica o procedimiento y termine siempre en la misma ficha, con su documentación al lado.